Inter-Religioso

Conociendo el Mundo de las Religiones

Gálatas – Marco de Referencia

Antes de inciar el comentario sobre el libro de Gálatas, permítanme enfatizar la importancia del “Marco de Referencia”. Quienes tienen el privilegio de enseñar sobre cualquier libro de las Sagradas Escrituras, tienen a la vez la responsabilidad de conformar el “Marco de Referencia” del libro indicado (en este caso hablaremos sobre el libro de Gálatas). Este “Marco de Referencia” necesariamente debe incluir: 1. El Contexto Histórico, 2. El Contexto Social, 3. El Contexto Bíblico-Teológico que es muy importante, y, 4. El Estudio de la Filología (que es la ciencia que estudia una cultura, como se manifiesta en su lengua y en su literatura). Es importante, conocer el significado de las palabras en su lengua original. El estudio de la Biblia, require un conocimiento básico del Hebreo, el Arameo, y el Griego. Reconocemos la admirable labor realizada por los traductores de la Biblia, pero es necesario comprender, que el significado de una palabra en el idioma de origen, no siempre encuentra una palabra equivalente o similar en el idioma receptor. Hay ocasiones en que un término en el idioma original, no existe en el idioma al cual se va a traducir. Quienes enseñan la Biblia deben ser conscientes de estas dificultades, y explicar el significado de la palabra en su idioma original.

Otro de los aspectos que debe tener en cuenta la persona que enseña las lecciones de la “Guía de Estudio de la Biblia” es que debe detectar el punto principal, el problema, o  razón por la cual ese libro fue escrito. No debe desviarse del tema principal y llegar a conclusiones que están alejadas del propósito por el cual fue escrito el libro. El autor utilizará textos de soporte. Por ejemplo: Hablando del libro de Gálatas el autor incluyó el texto de Fil. 2:2 donde Pablo habla a los Filipenses acerca de estar “unánimes, sintiendo una misma cosa.”  Un maestro puede utilizar esta referencia de soporte y convertirla en el tema principal, pero esto no es conveniente, pues utilizará la mayor parte del tiempo hablando de la unidad, (que no es el tema principal), y al final no logra aclarar y destacar el tema principal.

El Dr. Carl Cosaert, (a quién se le encomendó preparar el estudio sobre el libro de Gálatas), es profesor de Estudios Bíblicos en la Universidad Walla Walla, en Estados Unidos. En este estudio, la pregunta que debemos considerar es: ¿Qué tiene Gálatas que lo ha hecho un pilar tan importante de la Reforma Protestante? La respuesta es sencilla: Gálatas aborda temas cruciales para el cristiano como: 1. El papel de la Ley en la Salvación, 2. La naturaleza de la vida guiada por el Espíritu, 3. Nuestra condición en Cristo, y 4. Cómo pueden los seres humanos pecadores ser justificado ante un Dios santo y justo? Aclaremos por lo menos el primer punto:

  1. El papel de la Ley y la Salvación. En Gal. 2:16 Pablo afirma que “El hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo”. La palabra griega nomos, traducida como ‘ley’ corresponde a la traducción de la palabra hebebrea torah. En hebreo torah significa “instrucciones” y específicamente se refiere a las instrucciones de Dios dadas al pueblo de Israel a través de Moisés. Por cerca de quinientos años, la torah eran los cinco libros de Moisés, identificados en el cristianismo como pentateuco. Sin embargo, torah fue traducida como ley, porque los traductores consideraron que las indicaciones de Dios no eran optativas sino mandatorias. Para los judíos, la palabra torah del Antiguo Testamento, identifica a la totalidad de leyes, ordenanzas, mandamientos, decretos y estatutos, que suman 613, ( de los cuales diez mandamientos son morales y seiscientos tres que cubren diferentes áreas de la ética humana como lo civil, lo económico, lo litúrgico y lo biológico).

En la cultura occidental, cuando se escucha la palabra ley, se piensa que se está hablando de los Diez Mandamientos. Pero este concepto no corresponde a una traducción ajustada a la realidad hebrea. A veces torah se utiliza para identificar una parte de los mandamientos, leyes o estatutos, pero como norma general, se refiere a la totalidad de leyes y mandamientos. En la provincia de Galacia el problema que surgió fue si los cristianos-gentiles debían someterse a la circuncisión como señal del pacto, que fue ordenada explícitamente por Dios Gen. 17:4-11. Si la palabra ley se refería a los Diez Mandamientos ¿Cuál de los Diez Mandamientos hace referencia a la circuncisión? La respuesta es: Ninguno. Porque la circunsición forma parte de los 613 mandamientos, pero no está incluída en los Diez Mandamientos. Los predicadores y maestros de Biblia deben tomar en cuenta que al utilizar el término ‘ley’, es necesario aclarar por su contexto, si se está refiriendo a una parte, o la totalidad de leyes y mandamientos, identificados también como la “Ley de Moisés”.

Hoy existe una confrontación innecesaria  en cuanto a la interpretación del libro de Gálatas sobre el tema de la salvación, Las leyes de Dios nunca fueron dadas a Israel como parámetro de salvación, sino como un manual de ética, que determinaba cómo los israelitas debían vivir en comunidad y en armonía unos con otros. Por las fallas en la interpretación, se ha creado un caballo de batalla, en la que un bando afirma que la ‘ley’ de Dios forma parte del cuadro de la salvación, mientras que otro bando afirma que somos salvos por gracia, por medio de la fe, y a menudo, ni se explica cuál es el verdadero significado de la palabra gracia y tampoco, el verdadero significado de la palabra fe.

Lamentablemente el Cristianismo ha dado un evangelio incompleto al afirmar que por el sacrificio del Hijo de Dios, la salvación está asegurada. Ilustrémolo diciendo que: Con la muerte del Cordero de Dios (el Mesías), se le otorgó a todos los seres humanos el pasaporte para viajar a la Nueva Jerusalén. En nuestro mundo, el pasaporte es el documento que lo identifica y lo autoriza a viajar. Con el pasaporte puede salir del país, pero para entrar a otro país, se requiere una visa. El pasaporte lo autoriza el país emisor. La visa, la autoriza el país receptor. Así, un pasaporte sirve para salir de un país, pero no automáticamente para entrar a otro. Si una aerolínea lleva a un pasajero que solo tiene pasaporte, se hace responsable de regresar al pasajero a su país de origen, y además debe pagar una multa, por incumplimiento de la leyes aeronáuticas establecidas por los países respectivos.

En Apoc. 21:1-7 se describe el requerimiento de Dios  (el pacto). Los que finalmente entran a la Nueva Jerusalén cumplieron con este requisito. El pacto sería el equivalente a la visa y es. el requisito imprescindible para entrar en la Nueva Jerusalén y formar parte del reino de Dios. ¿En los últimos cinco años ha usted escuchado a predicadores del satélite o predicadores del púlpito advertir sobre este requisito imprescindible? Los predicadores deberíamos ser cuidadosos para no presentar una gracia-barata y una salvación-facilísima, cuando se están desconociendo los requerimientos de Dios.   Desde antes de la fundación del mundo la salvación siempre fue  resultado de la gracia y la justicia de Dios. Ese discurso de que en el Antiguo Testamento la salvación era por la ley y en el Nuevo Testamento es por la gracia es un discurso falso y presenta una imagen distorsionada de Dios. Es como si Dios, hubiera puesto la salvación bien difícil a los del Antiguo Testamento, y en cambio muy fácil a los del Nuevo Testamento. Este concepto es absurdo. No es así, y no sería justo por parte de Dios. Por el prejuicio hacia los judíos y hacia el judaísmo, algunos teólogos han desconocido el Antiguo Testamento y se han concentrado unicamente en el Nuevo Testamento, manejando el concepto de la ley para los del Antiguo Testamento y de gracia para los del Nuevo Testamento. La salvación no se gana por un comportamiento piadoso, sino por una relación con Dios, en la cual el Señor determina si es apto  para vivir en su reino eterno. Los frutos (es decir las obras), afloran como un resultado natural. Si no hay frutos, es porque la relación no está bien.  Es necesario arreglar la relación, y los frutos aparecerán automáticamente.

2. El papel de la fe en la Salvación.  Al considerar el papel de la fe, es necesario identificar el término en los idiomas bíblicos. La palabra hebrea aman significa firmeza, seguridad, confianza, creencia fidelidad. Moisés identifica estas características primeramente en Dios cuando dice a Israel: “Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel (aman) que guarda el pacto…” Deut. 7:9. La palabra hebrea aman identifica la relación de Dios con el ser humano, y también la relación del ser humano con Dios. Cuando vamos al Nuevo Testamento Pablo nos dice que: “Abraham creyó (pisteuo) a Dios”. Gal. 3:6. La palabra griega pisteuo significa creer, confiar. Aquí es necesario hacer ver la diferencia entre creencia intelectual, producto de la lógica el razonamiento y  las evidencias, pero que no incluye la confianza, y una creencia que la confianza y plena en Dios. Por eso mismo Santiago advierte: “Tu crees (pisteuo) que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen (pisteuo), y tiemblan.” Sant. 2:19. Por supuesto que los demonios creían, pero no confiaban en Dios. Observemos que para creer (como proceso intelectual), no se require la confianza; pero la creencia que está relacionada con la salvación, exige la confianza como característica indispensable porque “usted puede creer sin confiar, pero no puede confiar sin creer.”  Sería conveniente que los predicadores cambiaran su discurso y en vez de enfatizar solo la creencia, enfatizaran más confianza en Dios.

  1. ¿Cuál era el verdadero problema en Galacia? Entendamos un poquito a los judíos que se convirtieron al cristianismo. Ya habían pasado catorce generaciones (una generación dura cien años, lo que equivale a 1.400 años) desde cuando el pueblo de Israel recibió las instrucciones de Dios por medio de Moisés. La generación de judíos del primer siglo de nuestra era, conformaban una nueva generación. Esta generación al igual que las anteriores, no tenían acceso a las Escrituras Hebreas. Esos rollos estaban en el santuario (y posteriormente en el Templo), y eran los sacerdotes los que tenían el privilegio de leerlos y estudiarlos, para compartir el conocimiento y las instrucciones de Dios con el pueblo, el rey y los jueces, las indicaciones de Dios. No era como hoy, que cada familia y cada persona puede tener acceso directo a una Biblia.

El Dr. Justo González, historiador y esritor destacado dice que: “En el antiguo Israel se estima que de la población judía la tasa de alfabetización era aproximadamente del 3 por ciento. En la antigua Grecia algunas ciudades-estado establecen las escuelas públicas. Los niños iban a la escuela a la edad de siete años, o iban a los cuarteles, en caso de que vivieran en Esparta. Las clases se celebraban en recintos privados y las casas, impartiendo materias como la lectura, escritura, matemáticas, canto, juego y la flauta. En la antigua Roma normalmente, los niños y las niñas eran educados, aunque no necesariamente juntos, en un sistema muy similar al que predomina en el mundo moderno. Sólo la élite romana lograba recibir una completa educación formal. Durante la Edad Media la mayor parte de la población permaneció analfabeta y prácticamente aislada de la cultura letrada de su tiempo, sólo recibían educación los miembros del clero, los cuales tenían acceso tanto a lo religioso como a los demás conocimientos culturales.”

Esto significa que no solo en Israel, sino en las demás naciones, el saber leer y escribir era un privilegio de un reducido grupo de la población, situación que se prolonga hasta la Edad Media, y que cambió a mediados del siglo XIX de nuestra era, gracias a la revolución industrial, la aparición de la imprenta, y los nuevos criterios de acceso a la educación formal.

Los judios-cristianos del tiempo de Pablo, simplemente estaban opinando y describiendo lo que era la situación legal y real en el judaísmo a través de los siglos. Ellos habían nacido en una familia judía y eran automáticamente reconocidos como parte del pueblo de Dios por descender de una madre judía. Fueron circuncidados a los ocho dias, como decía la Ley de Moisés, asistieron al santuario y al templo presentando sus ofrendas, y sabían que habían regulaciones para aceptar a un prosélito (una persona de otra cultura y religión que quería formar parte del pueblo judío). Los judíos-cristianos estaban defendiendo con fervor lo que ellos consideraban los baluartes del judaísmo. Saulo de Tarso hizo lo mismo. Estos judios-cristianos esaban haciendo eso mismo, y Pablo ahora los clasifica como  ‘los judaizantes’. ¿Por qué? La Explicación es esta:

Dios decidió quitar el reino a Israel y transferirlo a una nueva organización que todavía no existía: La iglesia. Jesús dijo: “El reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él” (Mat. 21:43). Esta decisión de Dios de reemplazar a Israel, también incluyó un nuevo modelo (o nuevo paradigma) para la Iglesia Cristiana: 1. La iglesia no conformaría un estado politico-religioso, 2. No se ubicaría en una región geográfica específica, 3. No usaría solamente un idioma.  El Antiguo Israel que era el pueblo especial sobre la tierra, daría paso al Nuevo Israel que sería ahora el pueblo especial sobre la tierra. Estos privilegios estaban condicionados por el pacto/alianza, y los privilegios del nuevo Israel igualmente estarían condicionados por el pacto/alianza. Lo que llama la atención es que nadie advirtió a los cristianos-judíos sobre este cambio y sobre este nuevo modelo (o nuevo paradigma). No se explicó cómo iba a ser la estructura organizativa de la iglesia, tampoco se aclaró cuál sería el diseño financiero, los órganos de gobierno, la designación y reconocimientos de quienes eran llamados para predicar. La iglesia misma tendría que ir decidiendo sobre esta nueva situación, y así empezó a hacerlo el Concilio de Jerusalén.

Pablo se disgustó con razón, porque los judíos-cristianos debían haber buscado una entrevista con Pablo, o solicitar la ayuda de Pedro, para clarificar estos cambios que aparentemente estaban violando la indicación expresa de Dios en Gen. 17:4-11. Ir directamente a Galacia, y explicarle a los cristianos-gentiles que ellos tenían que practicar la circuncisión, no fue una decisión acertada, aunque ellos hubieran tenido la mejor intención de defender su religión judía-cristiana, pues la circuncisión era la señal del pacto. ¿Cómo es que de un plumazo se desconoce algo tan vital? Estos judíos-cristianos no recibieron un seminario de actualización teológica que les permitiera entender el nuevo modelo para la Iglesia Cristiana. Por otro lado, estaban desautorizando el ministerio del apóstol Pablo, pues dejaban en el aire muchas preguntas. No seamos duros contra estos judíos-cristianos, porque si nosotros hubiéramos vivido en ese tiempo y con esas condiciones, problamente hubiéramos estado de acuerdo con ellos. Hoy no estamos de acuerdo que un dirigente religioso venga a alterar la decisión de Dios, que el día séptimo, que es un dia santo, bendito y el día de reposo oficial. Así en Galacia, el problema surgió alrededor de la señal del pacto, y no fue una discución sobre modelos de salvación, que es lo que se ha convertido hoy la polémica sobre el libro de Gálatas.

  1. ¿Cuál sería la visión general en Gálatas? Podemos entender el libro de Gálatas dividiéndolo en tres secciones: La primera sección capítulos 1 y 2, la segunda sección capítulos 3 y 4, y la tercera sección, capítulos 5 y 6. En la primera sección, (capítulos 1 y 2), Pablo contesta la pregunta ¿cómo se salva la gente? La palabra clave es fe, entendida como plena confianza en Dios, y no como creencia intelectual unicamente. En la segunda sección (capítulos 3 y 4), Pablo identifica la persona clave en ese proceso: Dios. “Cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo…” Gal. 4:4. En la tercera sección (capítulos 5 y 6), Pablo describe la transformación que ocurre en las personas que se aferran a Dios. Aquí se identifican los frutos del Espíritu. De esta manera en el proyecto de salvar y restaurar al ser humano interviene toda la Deidad: El Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo.

Será difícil comprender los temas importantes de Gálatas, sin saber el Marco de Referencia y tampoco se falicilitará enseñar los temas de Gálatas, sin conocer el Marco de Referencia. Usted puede ayudar a los que enseñan, compartiendo la dirección de contacto.

CONTACTO: www.inter-religioso.com                        e-mail:  inter.religioso@gmail.com

4 Comments

  1. Odavis González

    July 21, 2017 at 2:57 am

    Pastor. Muy claro éste artículo sobre cómo entender el estudio del libro de los galatas. Hay un despliegue completo. Felicitaciones.

  2. Muy interesante y facil de entender

  3. Dr. Mario Nino, felicitaciones por este excelente trabajo. Es un gran aporte para entender y ensenar con claridad las lecciones de la escuela sabatica de este trimestre.
    Dios siga bendiciendo este ministerio que usted realiza.

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