Los escritos de Pablo se dirigieron a creyentes no-judios (esto es, gentiles-convertidos que venían de diversas culturas y conformaron la población Cristiana-Gentil). Las epístolas de Pedro se enfocaron en los Judios-Cristianos ubicados al nor-occidente de Turquía. Estos creyentes judíos, pecaban de legalistas (ley y tradición). Tres aspectos afectaron a los Cristianos-Judíos: 1. La iglesia enfrentaba tiempos difíciles, 2. Persecución externa por parte del Imperio Romano, y 3. El peligro de los falsos maestros que surgían desde adentro. Pedro destaca la presciencia de Dios. 1-Ped. 1:2. Dios sabe el fin desde el principio.

En el Antiguo Testamento se identifican dos líneas sacerdotales: 1. El sacerdocio de Melquisidec, que es un sacerdocio eterno, y 2. el sacerdocio de Aarón. En 1 Ped. 2:9 encontramos una declaración sorprendente y a su vez delicada. Habla de la transferencia de los privilegios del Antiguo Israel al Nuevo Israel. Leer sobre la transferencia de privilegios es agradable; pero la transferencia también incluye responsabilidades: Debía cumplir con la Misión Original encomendada a Israel. En esta forma el plan y objetivo divino finalmente se concretaría en una realidad.

Lo asombroso de esta transferencia es el cambio del paradigma (o modelo), que Dios determinó. Observemos las similitudes y las diferencias en los dos modelos:

Con el Antiguo Israel: 1. Dios seleccionó y llamó a Abraham. Con el Nuevo Israel: 1. Dios seleccionó y llamó a doce apóstoles.

  1. Con el Antiguo Israel: El pueblo sería un pueblo especial sobre la tierra. 2. Con el Nuevo: 2. El pueblo sería el pueblo especial sobre la tierra (igual en ambos casos).
  2. Con el Antiguo Israel: El pueblo se formaría con los descendientes de Abraham. 3. Con el Nuevo Israe: El pueblo se formaría con los descendientes de multiples razas que se reconocerían como linaje espiritual de Abraham. Aquí hay un cambio en el modelo.
  3. Con el Antiguo Israel: El nacimiento y la circunsición literal/y del corazón (Deut. 10:12-16), identificaba a cada niño como miembro del pueblo especial. Con el Nuevo Israel: El bautismo por inmersión/y la circunsición del corazón (Rom. 2:29), identificarían a los adultos como miembros del pueblo especial.
  4. Con el Antiguo Israel: El pueblo se organizó en tribus. Con el Nuevo Israel: El pueblo se organizaría en gr ekklesías, comunidades religiosas/iglesias.
  5. Con el Antiguo Israel: Una tribu fue seleccionada para el ministerio levítico y sacerdotal, la tribu de Leví. Con el Nuevo Israel: Todas las tribus tendrían acceso al ministerio pastoral-y-sacerdotal.
  6. Con el Antiguo Israel: La tribu de Leví fue seleccionada para conformar un nuevo sacerdocio (temporal). Con el Nuevo Israel: El Hijo de Dios re-estableció en la tierra el sacerdocio de Melquisidec, un sacerdocio eterno.
  7. Con el Antiguo Israel: El ministerio sacerdotal era hereditario y le correspondía al primogénito. Con el Nuevo Israel: Al ministerio sacerdotal de Melquisidec se accedía por llamado: “Vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios” (1 Ped. 2:9).
  8. Con el Antiguo Israel: Los privilegios estaban condicionados por el pacto heb berith, alianza o acuerdo. Los privilegios del Nuevo Israel estaban condicionados por el pacto (igual en ambos casos).
  9. Con el Antiguo Isael: El pacto requería: El reconocimiento de la supremacía de Dios y el seguir el camino de la santidad (Lev. 11:45). Con el Nuevo Israel: El pacto requería: El reconocimiento de la supremacía de Dios y el seguir el camino de la santidad (Lev. 11:45) Igual en ambos casos.
  10. Con el Antiguo Israel: El resultado del pacto sería vidas transformadas por el Espíritu de Dios. Con el Nuevo Israel: El resultado del pacto sería vidas transformadas por el Espíritu de Dios (Igual).
  11. Con el Antiguo Israel: El resultado automático del pacto sería testificación ante las naciones. Con el Nuevo Israel: El resultado automático del pacto sería testificación-y-predicación ante las naciones.
  12. Con el Antiguo Israel: El testimonio resaltaría las virtudes de Dios, reflejadas en la vida de los israelitas. Con el Nuevo Israel: El testimonio resaltaría las virtudes de Dios, en la vidas de los cristianos.
  13. Con el Antiguo Israel: Las naciones admirarían la grandeza de Dios y se sentirían atraídas a unirse al pueblo de Dios, (Zac. 8:23. 14). Con el Nuevo Israel: Las naciones escucharían la predicación del evangelio (admirando la grandeza de Dios), y se unirían al pueblo de Dios.
  14. Con el Antiguo Israel: El resultado sería producción de frutos espirituales. Con el Nuevo Israel: El resultado sería producción de frutos espirituales (Igual en ambos casos).
  15. Con el Antiguo Israel: No producir los frutos conllevaría a la pérdida del reino, “El reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él” (Mat. 21:43). Con el Nuevo Israel: No producir los frutos conllevaría a la pérdida del reino.

Cuando se transfirió el reino a la Iglesia Cristiana, el Señor añadió un cuarto elemento a la Misión: Predicar el evangelio en todo el mundo. En ninguna parte de la Escrituras se menciona que Dios al transferir la Misión del Judaismo al Cristianismo, anuló o eliminó la Misión Original dada a Israel. La transferencia cambió el paradigma (o modelo), pero no eliminó lo esencial: El Pacto y la Misión Original. En el Cristianismo también: 1. Dios tiene que ser supremo en la vida de las personas.

  1. La iglesia Cristiana también tiene que recorrer el camino de la santidad, 3. La vida personal de los nuevos creyentes también debe dar testimonio permanente de la grandeza de Dios, y 4. La iglesia debe predicar el evangelio en todo el mundo, por testimonio a todas las naciones “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo para testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin” (Mat. 24:14).

Aquí termina el Proyecto de Dios con relación a este mundo. El episodio siguiente es vida eterna. Sin sufrimiento, sin muerte, y en comunión con la familia de Dios compuesta por seres santos que admiran y resaltan las virtudes, justicia, y misericordia de Dios. Un pueblo que estará agradecido eternamente, porque reconoce que solo se pudo lograr la victoria por la gracia de Dios “por gracia sois salvos,y esto no de vosotros, pues es don de Dios (Efe. 2:8).

La iglesia Cristiana debe reconocer que el reemplazo o transferencia del Judaísmo al Cristianismo fue motivado por la falta de frutos, que era el resultado directo de la falta de Dios en sus vidas. No era el nombre “Israel” lo que lo hacía un pueblo especial. Era la relación auténtica con el Dios creador heb elohym lo que producía los resultados. Si el cristianismo piensa que la retórica del evangelio y la exaltación de la ekklesía responden al plan y objetivo de Dios, están tan equivocados como los judíos del Antiguo Testamento.

¿Hay esperanza para la última iglesia? La respuesta es sí! La indiferencia espiritual y religiosa de Laodicea fue profetizada en Apocalipsis 3:14-17 porque Dios en su presciencia vió que así iba a suceder, pero la iglesia/o el miembro podia superar el problema y salir de esa situación. La clave se encuentra en Apoc. 3:18-21 “Te Aconsejo que de Mi compres…”

Más información sobre el reavivamiento en: YouTube/Reavivamiento en Laodicea – Pr. Mario Nino. Puede también visitar la página web:  www.inter-religioso.com