POR QUÉ DEUTERONOMIO? – 10

Desde el primer siglo de la era común (e.c. era común identifica al calendario Gregoriano), un grupo de doce apóstoles (que no eran sacerdotes), fueron seleccionados por Jesús de Nazaret, como sus discípulos. Todos eran judíos observadores del séptimo día, y participaban en los ritos que praticaban las familias judías. En el siglo IV e.c. el Emperador Constantino el Grande era reconocido en el Imperio Romano como Pontifex Máximus, la posición religiosa más alta en el paganismo; el paganismo era la religión oficial del Imperio Romano. Constantino, mediante el Edicto de Milán legalizó al cristianismo, y creyó que también él era el Pontifex Máximus del cristianismo. Fue él quien decretó que el Día del Sol (el Domingo o primer día de la semana), fuera observado en todo el imperio como el día sagrado tanto por paganos como por cristianos. 

Constantino lo hizo por conveniencia política, pues quería mantener la unidad y la paz en todo el imperio. Él no estaba interesado en lo religioso. Desde su alta posición hizo cosas que “favorecieron” al cristianismo, y que también desviaron la iglesia cristiana del camino señalado por Dios. Sus consecuencias perduran hasta nuestros días. Para 1.845 (siglo XIX), el cristianismo llevaba celebrando el día domingo como el día de descanso por 1.500 años. James Hall pudo haber pensado en 1.845 que la afirmación de Bates podría no ser cierta; era difícil aceptar que los dirigentes de la iglesia cristiana se hubieran equivocado. Afortunadamente, el interés por conocer la verdad llevó a James Hall a investigar en la Biblia, y encontró que José Bates tenía razón. 

Moraleja: Nosotros, hoy, debemos confirmar y corroborar si ‘la verdad’ que se nos transmite, es verdad o no, porque una declaración falsa, no por el hecho de practicarse por 1.500 años o más, se convierte en verdadera. La verdad es la verdad, y cualquier persona que investigue siguiendo correctamente el proceso paso a paso, encontrará que la verdad, al ser verdad, pasado todas las pruebas y se comprueba que es verdad. A su vez, una declaración falsa que se ha presentado como ‘verdad’ al ser sometida al proceso de investigación se desmoronará y demostrará que todo fue mentira.

Durante esta serie sobre Deuteronomio, hemos explicado que la revelación detallada que Dios le dio a Moisés fue escrita en cuatro (4) libros. En la Tanaj que es el nombre con que se identifica a la Biblia hebrea, sus libros están clasificados en tres secciones: 1. La ley de Moisés, 2. Los Profetas, y 3. Los Escritos. La ley de Moisés la forman los libros de Génesis (historia del mundo y del pueblo de Israel), Éxodo (cuenta la salida de Egipto y señala el camino que conduce al reino de Dios), Levítico (registra las instrucciones sobre el ministerio del santuario y su liturgia), y Números (es una descripción de los hechos y equivocaciones del pueblo durante su travesía por el desierto. Estos cuatro libros fueron compilados por Moisés en un solo tomo que lleva por nombre Deuteronomio. Así, tenemos un total de cinco libros de Moisés (cuatro de ellos con el registro detallado y uno, que resume lo básico e importante que debemos considerar. 

Esta misma composición de escritos sagrados, se transfirieron al cristianismo cuando Jesús les dijo a los dirigentes judíos: “El reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él.” Mat. 21:43. Esta transferencia del judaísmo al cristianismo incluyó: Privilegios y responsabilidades (no solamente privilegios). Se transfirió el propósito y la razón de ser del pueblo especial (Lev. 11:45). Se transfirió el reconocimiento de la soberanía de Dios en la dirección del pueblo y en los asuntos de los seres humanos en el mundo creado por Dios (Deut. 6:4-7). Se transfirieron las reglas para vivir en armonía en una comunidad. Los 613 mandamientos también se transfirieron al cristianismo, excluyendo las leyes que tenían que ver con Israel como nación, y las que anunciaban la llegada del Mesías.

Se transfirió la responsabilidad de proclamar el evangelio eterno mediante el modelo centrífugo, donde el conocimiento de Dios a todas las naciones partiría desde un centro que era Jerusalén. Esto modificaba el modelo centrípeto donde las naciones venían a Jerusalén a buscar el conocimiento de Dios. Este cambio de modelo fue un ajuste en la logística divina y de ninguna manera alteraba el propósito y los objetivos divinos. Se transfirió una estructura organizativa nueva a través del modelo griego de la ekklesía. La ekklesía no fue establecida para tomar el lugar de Dios. El sacerdocio levítico tampoco fue transferido del judaísmo al cristianismo; el sacerdocio fue un invento de la iglesia cristiana occidental que por mil años (edad media o edad oscura) se convirtió en un poder político y eclesiástico que desvió al cristianismo del camino originalmente trazado por Dios. 

Entre los asuntos esenciales que hemos destacado en los capítulos 4,5 y 7 de Deuteronomio, debemos añadir también el capítulo 10, donde se da una síntesis que es sumamente importante: “Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma; que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad? Deut. 10:12,13. En este tiempo, debemos partir desde un punto de origen señalado como el propósito por el cual fue organizado el pueblo de Israel, porque ese mismo propósito fue transferido a la ekklesía. 

En el mundo empresarial se utiliza la palabra misión que según el “Pequeño Larousse Ilustrado” edición del 2015 pág. 681, describe como: “La obra que una persona o colectividad se sienten obligadas a realizar”. Esta declaración de misión es lo mismo que decir declaración de propósito y el propósito es importante porque define la razón de ser de una institución u organización, y conduce a definir el capital humano, financiero y tecnológico que se necesitará para llevar a cabo la obra que se proponen. 

Al transferir el reino Dios no anuló, ni cambió su propósito original, porque ese propósito comienza con la declaración sobre la soberanía de Dios, y Dios no puede anularse a sí mismo. Sea que el ser humano esté de acuerdo o esté en contra de Dios, el hecho es que no puede ignorar la realidad de la existencia de Dios, ni la realidad de la existencia del ser humano, ni la realidad de la creación, ni la regulación y terminación de la vida. Ni los ateos se escapan de esta realidad, y tanto ateos como creyentes tendrán que dar cuenta a Dios sobre cómo usaron la vida y los recursos, según las instrucciones dadas por Dios.

Nuestro compromiso es con Dios, quien es el dador y sostenedor de la vida. Comprendamos que la ekklesía forma parte de la logística de Dios y tiene su importancia así como en el pasado estableció al pueblo de Israel. Pero la ekklesía no puede tomar el lugar que le corresponde a Dios, porque resultaría usurpando una posición que es exclusiva de Dios. Las dificultades en la interpretación de los escritos sagrados han generado el establecimiento de más de 44.000 denominaciones cristianas donde cada una afirma y convence a su feligreses que “nosotros tenemos la verdad y por lo tanto somos la iglesia verdadera”. Pues eso hay que corroborarlo yendo directamente a los escritos sagrados dados a través del pueblo de Israel. Deuteronomio es la obra clave para iniciar a alguien en el conocimiento de Dios, para conocer el camino señalado por Dios y lo requisitos para formar parte del reino de Dios; úselo permanentemente como su guía para vivir correctamente. 

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Visite la página web: www.inter-religioso.com Si por alguna razón no ha leído los artículos previos de la serie sobre Deuteronomio, usted los puedo encontrar en nuestra página web. Preguntas y comentarios envíelos a: nino@andrews.edu inter-religioso/magazine/librosdelabiblia/deuteronomio-10 sp                                                                  Revised, Apr. 1, 2022

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