Por Mario Niño, DMin.
La mente interpreta inmediatamente lo que se lee como en el caso de las noticias; pero esta práctica no se puede aplicar a las cosas que ocurrieron en un pasado lejano o cercano, porque es necesario saber en qué contexto sucedieron esos hechos. Si nos interesamos en conocer lo que sucedió durante la segunda guerra mundial, es necesario reconstruir el marco histórico. Así también sucede cuando se lee la Biblia, pues si no se reconstruye el marco histórico la mente va a interpretar automáticamente en el contexto que conoce, y resulta que los hechos se dieron en un contexto completamente diferente.